EL PRECIO DE LOS ALIMENTOS: UN CÓCTEL DE ENERGÍA, GUERRA Y SANCIONES

Aumentó el índice de precios de los alimentos en el tercer mes del año. Un incremento del 12,6 % entre febrero-marzo y, 33,6 % más que hace un año. Este último, cercano, al más elevado de la historia que, según registros de la FAO, se remontan a 1973 y 1974.

¿SE DETENDRÁ EL ALZA DE PRECIOS DE LOS ALIMENTOS?

Si en 2022, el petróleo llegase a alcanzar de nuevo valores no vistos desde 2013 (barrera de los 100 dólares), el pronóstico es el arrastre del precio de los alimentos al alza, a niveles tampoco vistos desde 2011, pudiendo superar este promedio histórico como ha sucedido en el primer mes del año.

CON CORONAVIRUS O SIN CORONAVIRUS, CON CUARENTENA O SIN CUARENTENA, LA POBLACIÓN NECESITA ALIMENTOS

Se dice que el sistema agroalimentario mundial no se verá afectado por el COVID-19 porque se ha confirmado, no hay evidencia que los alimentos sean una fuente o vía probable de transmisión del virus; sin embargo, cuando los gobiernos del mundo comienzan a tomar medidas ante episodios de escasez, desabastecimiento, racionamiento o largas colas para adquirir alimentos, se encienden las alarmas y el COVID-19, empieza a considerarse una amenaza para los sistemas agroalimentarios, en el que también el Estado necesita intervenir.

¿SE ACABÓ EL DESABASTECIMIENTO DE ALIMENTOS EN VENEZUELA?

Lo que se evidencia, es la constante manipulación de los sectores empresariales y de las grandes asociaciones de productores, entre los que se encuentran los oligopolios nacionales trasnacionalizados y transnacionales, jugando constantemente al desabastecimiento, como forma de presión política, que les permita garantizar como ahora, su único fin, una maximización de ganancias cada vez mayor.